El objetivo es claro: crear sistemas efectivos que cuesten menos de 1 millón de dólares por unidad —e idealmente mucho menos— para poder usarlos masivamente sin agotar las reservas ni disparar el presupuesto de defensa.
Principales iniciativas en curso
¿Por qué es necesario este cambio?
En los recientes enfrentamientos contra Irán, Estados Unidos e Israel gastaron millones de dólares en interceptores Patriot, THAAD y SM-6 para derribar drones y misiles mucho más baratos. Esta “asimetría de costos” es insostenible a largo plazo.El secretario del Ejército y otros altos funcionarios han enfatizado la necesidad de “invertir la ecuación de costos”: que el defensor gaste menos que el atacante. Esto incluye no solo misiles, sino también láseres de alta energía, municiones guiadas baratas y drones interceptores.Implicancias
Esta estrategia forma parte de una transformación más amplia del Pentágono: pasar de pocas armas muy caras a grandes cantidades de sistemas “buenos y baratos”, especialmente pensando en un posible conflicto de alta intensidad contra China en el Indo-Pacífico.
El mensaje es contundente: en la guerra moderna de drones y misiles, quien no pueda producir y disparar en masa a bajo costo, perderá la ventaja estratégica.
Fuentes principales: The Wall Street Journal, Breaking Defense, The War Zone, Defense Daily y comunicados oficiales del Pentágono (mayo 2026).