El programa, anunciado por el Comando Sur de Estados Unidos y firmado por el contraalmirante Carlos Sardiello (US Naval Forces Southern Command) y el almirante Juan Carlos Romay (Jefe de Estado Mayor de la Armada Argentina), incluye entrega de equipamiento avanzado (como cámaras especializadas para vigilancia marítima), entrenamiento de élite y apoyo para interceptar y neutralizar amenazas en la zona.
El objetivo oficial es “impulsar la seguridad marítima en el Atlántico Sur” y “proteger los bienes comunes globales”. El acuerdo se extenderá hasta 2030-2031.
El concepto controvertido de “bienes comunes globales”
La denominación del programa ha generado fuerte rechazo en sectores soberanistas, opositores y analistas nacionalistas. Críticos sostienen que calificar al Mar Argentino como un “bien común global” implica una internacionalización del espacio marítimo argentino, donde el Estado tiene soberanía plena hasta las 200 millas náuticas y derechos sobre la plataforma continental extendida (aprobada por la ONU).“El Mar Argentino no es un bien común global. Es un espacio donde la Argentina tiene la obligación de ejercer jurisdicción propia y custodiar sus recursos”, señalan voces opositoras.
Entre los recursos en juego destacan:
Contexto y reacciones
Desde el oficialismo y la Embajada de EE.UU. se presenta como una alianza estratégica que fortalece las capacidades argentinas (“Más fuertes juntos, más seguros juntos”) frente a amenazas como la pesca ilegal (especialmente china), narcotráfico marítimo y posibles desafíos geopolíticos en el Atlántico Sur.La oposición, sectores peronistas y soberanistas lo interpretan como una cesión de soberanía y un paso más en el alineamiento incondicional del gobierno de Milei con Washington.
Algunos hablan directamente de “entrega del Mar Argentino” y advierten que facilita un mayor control extranjero sobre recursos estratégicos.
El acuerdo se enmarca en el estrechamiento de relaciones militares entre Argentina y EE.UU. durante 2025-2026, que incluye mayor cooperación con el Comando Sur y énfasis en la proyección hacia la Antártida y el control de recursos críticos.