“No descansaremos hasta que el pueblo de Cuba recupere la libertad que sus antepasados lucharon con tanta valentía por establecer”, afirmó Trump en un comunicado difundido por la Casa Blanca y sus redes oficiales.
El mensaje, calificado por analistas como uno de los más duros de los últimos meses, incluye la promesa de una “nueva edad de oro para la isla” una vez que se produzca el cambio político.
Trump vinculó nuevamente la situación de Cuba a su política de “máxima presión” contra regímenes que considera hostiles, en línea con las recientes acciones contra Irán y el apoyo a la oposición cubana en el exilio.
Contexto del mensaje
El 20 de mayo marca la fecha en que Cuba proclamó su independencia en 1902. La comunidad cubano-americana, especialmente en el sur de Florida, celebra este día como símbolo de soberanía y libertad, y ha recibido con entusiasmo el pronunciamiento presidencial.
En los últimos meses, la administración Trump ha endurecido significativamente las sanciones contra funcionarios y entidades del régimen cubano, al tiempo que ha mantenido abierta la puerta a un “nuevo amanecer” si se producen cambios estructurales: liberación de presos políticos, respeto a las libertades fundamentales y avance hacia elecciones libres.
Reacciones
Trump ha repetido en varias ocasiones que Cuba “es un país fallido” y que Estados Unidos está dispuesto a “ayudar” al pueblo cubano una vez que se produzca la transición.