La operación, impulsada por la Dirección de Remonta y Veterinaria, aparece bajo el nombre oficial: “Permuta TN de membrillo por repuestos para camioneta Chevrolet S10”. Se trata de una licitación privada para obtener 31 ítems de autopartes (kit de embrague, bomba de agua, semiejes, amortiguadores, filtros y otros componentes) destinados a reparar el vehículo, que pertenece al establecimiento Cuadro Nacional en San Rafael, Mendoza.
Aunque algunas versiones mencionan hasta 70 toneladas de membrillo como tope máximo de la permuta, el pliego principal refiere a una tonelada como base del intercambio. Debido a que el sistema COMPR.AR no está diseñado para trueques, los oferentes cargan un valor simbólico de $0,000001 para formalizar la operación.
Contexto del trueque
Esta modalidad de pago en especie refleja las fuertes restricciones presupuestarias que enfrenta el Ministerio de Defensa. Fuentes del Ejército consultadas por distintos medios describieron la situación como “el regreso del trueque con expediente electrónico”, ante las dificultades para adquirir repuestos mediante los canales habituales de compra.
El caso rápidamente generó polémica en redes sociales y entre la oposición. El peronismo y legisladores de diferentes bloques criticaron la medida, viéndola como símbolo del deterioro del parque automotor militar y de los efectos del ajuste fiscal en las Fuerzas Armadas. Desde el oficialismo, en cambio, se defiende como una solución creativa y austera para mantener operativo el material existente.
Reacciones y explicaciones oficiales
La Dirección de Remonta y Veterinaria, históricamente vinculada al manejo de recursos logísticos y equinos del Ejército, es la responsable del proceso.
Hasta el momento no ha habido una explicación detallada del ministro Presti, pero el pliego está publicado y abierto en el portal oficial, lo que confirma la veracidad del intercambio.Este episodio se suma a un debate más amplio sobre el estado de las capacidades logísticas y de mantenimiento de las Fuerzas Armadas argentinas, que enfrentan un parque de vehículos envejecido y limitaciones presupuestarias para su modernización.