El incidente ocurrió el 27 de marzo de 2026. Según reportes de medios como Air & Space Forces Magazine, CNN, BBC, The Wall Street Journal y FlightGlobal, un dron iraní (posiblemente un modelo Shahed de bajo costo) impactó directamente el avión, destruyendo su fuselaje trasero, rompiendo la cola y dejando el característico radomo (cúpula de radar) en el suelo.
Detalles del ataque
Este es uno de los golpes más significativos contra un activo de alto valor estadounidense en la reciente confrontación con Irán. El E-3 Sentry, valorado en alrededor de 300-700 millones de dólares por unidad, es un avión de alerta temprana y control aerotransportado esencial para coordinar operaciones aéreas y detectar amenazas a gran distancia.
Solo quedan unos 16 en servicio activo en la USAF.
Implicancias estratégicas
La destrucción de un AWACS en tierra expone vulnerabilidades en la protección de bases aéreas contra ataques con drones baratos y misiles. Analistas destacan que Irán demostró capacidad para alcanzar objetivos de alto valor usando sistemas de bajo costo, lo que genera preocupación en el Pentágono sobre la defensa de activos estratégicos en la región.
Este hecho se suma a las pérdidas aéreas estadounidenses reportadas durante el conflicto con Irán (42 aeronaves perdidas o dañadas según el informe del Congreso).
El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) ha sido cauteloso en sus comentarios oficiales, pero las imágenes geolocalizadas y verificadas por varios medios independientes confirman el alcance del daño.