La reacción de Milei y el Gobierno
El presidente Javier Milei optó por una respuesta moderada y sin confrontación directa. En declaraciones a Radio Mitre este martes 26 de mayo, Milei valoró positivamente el mensaje del arzobispo:
Sin embargo, Milei marcó diferencias claras en un punto específico: el “terrorismo en las redes”. Dijo que le parece “un poco exagerada” esa expresión y diferenció: “Terrorismo es cuando el Estado persigue a las personas o gente poniendo bombas, sembrando el terror. Personas en Twitter diciendo lo que piensan no es terrorismo”.
El Gobierno en general evitó una respuesta institucional dura. Fuentes oficiales calificaron la homilía como “crítica pero componedora”, reconociendo el llamado al diálogo mientras defendían las políticas de ajuste y cambio como necesarias para el país.
Contexto y análisis
El discurso de García Cuerva, discípulo de Francisco, tocó fibras sensibles: jubilados, trabajadores, jóvenes, inclusión social y la necesidad de consensos. Llegó en un momento de interna oficialista visible (Milei no saludó a Villarruel en la ceremonia) y de desgaste social por el ajuste económico.Milei eligió no escalar con la Iglesia, un actor de peso en Argentina.
Su respuesta combina respeto formal con firmeza ideológica en su defensa de la libertad de expresión en redes, uno de sus pilares.Hasta el momento, no hubo declaraciones más duras desde el resto del Gabinete ni contraataques en redes por parte del núcleo duro libertario, lo que marca una diferencia con otros episodios de tensión con sectores eclesiásticos o sociales.
En síntesis:
El Gobierno y Milei optaron por descomprimir: aceptan el debate, valoran el tono del arzobispo y solo discrepan en la calificación de las redes. Una reacción pragmática en un contexto de alta polarización.