Los hechos:
El silencio de la Justicia
Uno de los aspectos más llamativos es que, a pesar del evidente perjuicio al erario público, la Justicia nunca avanzó seriamente ni citó a los responsables políticos y técnicos de la operación. Ni durante el gobierno de Alberto Fernández ni en los primeros dos años y medio de Milei ha habido investigaciones con consecuencias concretas.
Esto contrasta con otros escándalos de menor monto que sí generaron titulares y procesamientos.
Contexto y análisis
La intención de modernizar la flota tenía lógica operativa, pero la ejecución fue deficiente: se compraron usados, sin garantizar cadena de suministros y con plazos irreales.
El caso ilustra problemas crónicos de las compras de defensa en Argentina:
Mientras tanto, la Fuerza Aérea y la Armada siguen con serias limitaciones operativas (aunque el gobierno actual avanza en la incorporación de F-16), y casos como este generan bronca en los ámbitos militares: millones tirados mientras los sueldos y el mantenimiento general están en crisis.En resumen:
Se gastaron entre 13 y 17 millones de dólares en aviones que llegaron tarde, nunca volaron y ahora son dados de baja. Un clásico argentino: pagar caro por chatarra con excusa de “urgencia estratégica” y que nadie pague las consecuencias.