Nacionales | 27 may 2026
Recorte
La Fuerza Aérea Argentina evalúa el cierre definitivo de dos bases
En medio de fuertes recortes presupuestarios y el proceso de transición hacia los nuevos cazas F-16 Fighting Falcon, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) analiza el posible cierre definitivo de dos bases aéreas como parte de una reorganización estructural destinada a optimizar recursos y mejorar la eficiencia operativa.
Aunque la decisión aún se encuentra en fase de evaluación interna y no ha sido oficializada por el Ministerio de Defensa, fuentes cercanas al Estado Mayor de la FAA confirman que se estudia la viabilidad de concentrar operaciones en unidades más estratégicas y sostenibles. (Infobae)
Contexto de los recortes
En mayo de 2026, el Gobierno nacional aplicó un ajuste de casi 49.000 millones de pesos en el presupuesto de Defensa. La Fuerza Aérea fue una de las más afectadas, con recortes superiores a los 16.500 millones en programas de alistamiento operativo, mantenimiento y logística. Este ajuste se produce en paralelo a la incorporación de los F-16 adquiridos a Dinamarca, lo que obliga a priorizar inversiones en infraestructura (como Tandil y Río Cuarto) y sostenimiento de los nuevos sistemas de armas.
¿Qué bases estarían en evaluación?
Si bien no se han filtrado nombres oficiales, analistas del sector señalan como candidatas probables a bases con menor actividad operativa o alto costo de mantenimiento relativo:
- Bases en regiones del interior con bajo volumen de operaciones o solapamiento funcional con otras unidades.
- Posibles candidatas incluyen instalaciones secundarias que históricamente han funcionado como destacamentos o con flotas en proceso de baja (como remanentes del sistema A-4AR).
El objetivo sería reducir gastos fijos (personal, combustible, mantenimiento de pistas e infraestructura) para redirigir fondos hacia el programa F-16, entrenamiento de pilotos y modernización de radares y sistemas de comando y control.
Impacto en la capacidad operativaExpertos consultados advierten que el cierre de bases podría generar:
- Concentración de fuerzas: Mayor eficiencia en unidades principales, pero menor presencia territorial.
- Riesgos operativos: Reducción de cobertura en ciertas regiones del país, especialmente en el sur o norte.
- Reasignación de personal: Posibles traslados masivos y afectación a la moral de cuadros subalternos.
La FAA ya viene realizando una fuerte racionalización tras la desprogramación definitiva de los A-4AR Fightinghawk en mayo de 2026, lo que liberó recursos pero también dejó vacíos operativos temporales hasta la plena madurez de los F-16.