La pregunta clave es si Argentina puede sortearlo en la renovación de su flota de transporte (aéreo y naval).El alcance real del veto
El veto afecta especialmente a sistemas que incorporan:
- Motores Rolls-Royce
- Sistemas de aviónica, radares o componentes electrónicos británicos
- Plataformas fabricadas en países que ceden ante la presión de Londres
Ejemplos recientes:
- Se frustró la compra de aviones de transporte C-295 (Airbus) por contener partes británicas.
- Hubo complicaciones históricas con helicópteros y buques por el mismo motivo.
¿Es posible sortearlo? Sí, pero con limitaciones
1. Vías ya utilizadas con éxito
- Compra a terceros países sin componentes británicos: Argentina lo hizo con los F-16 daneses (a pesar de presiones iniciales, EE.UU. intervino para facilitar la operación). Los aviones llegaron con ciertas limitaciones, pero se concretó.
- Proveedores alternativos:
- China: Ofrece buques de transporte (tipo Type 071 o similares) y aviones de carga (Y-20). No tiene veto británico.
- Rusia: Históricamente suministró transporte (Il-76, An-124), aunque las sanciones occidentales complican el mantenimiento.
- Brasil: Embraer KC-390 (excelente opción para transporte táctico). Brasil no suele plegarse al veto británico.
- España/Italia: Posibles si se eliminan componentes británicos (opción más cara y compleja).
- Turquía: Cada vez más autónoma en defensa y con buena relación con Argentina.
2. Negociación diplomática (vía Milei)
El gobierno actual mantiene conversaciones abiertas con el Reino Unido para flexibilizar o levantar parcialmente el veto. Javier Milei ha confirmado públicamente estas negociaciones. Un eventual acercamiento podría destrabar compras en Europa, pero a cambio de concesiones (principalmente mantener bajo perfil en el reclamo de soberanía sobre Malvinas).
3. Producción nacional o modernización
- Revivir proyectos locales (como el IA-73 o conversiones de aviones civiles a militares).
- Remotorización y modernización de aeronaves y buques existentes (ej. Hércules C-130, Boeing 737, buques logísticos).
Obstáculos reales
- Presión estadounidense: Aunque Washington ayudó con los F-16, en temas navales sensibles (buques de transporte anfibio) suele alinearse más con el Reino Unido.
- Costo y mantenimiento: Equipos de origen chino o ruso suelen ser más baratos, pero generan dependencia logística y problemas de interoperabilidad con aliados