La resolución fue aprobada por 215 votos a favor y 208 en contra. Todos los demócratas presentes votaron a favor, pero lo más impactante fue que cuatro republicanos rompieron filas y se unieron a la oposición:
La medida invoca la Ley de Poderes de Guerra de 1973 y obliga al presidente Trump a retirar las fuerzas estadounidenses de las hostilidades contra Irán, a menos que el Congreso apruebe expresamente una declaración de guerra o una autorización específica para continuar las operaciones.
Un duro golpe para Trump
Esta es una de las primeras grandes rebeliones internas del Partido Republicano contra Trump desde su regreso a la Casa Blanca. Aunque la resolución tiene un fuerte valor simbólico y político, se espera que el Senado (donde los republicanos tienen mayoría) la bloquee o que el propio presidente la vete si llegara a su escritorio.
Sin embargo, el mensaje es claro: una parte del Partido Republicano no está dispuesta a darle carta blanca a Trump en materia de guerra.