El incidente
El 2 de junio, dos Rafale del destacamento francés de Policía Aérea Báltica 71, desplegados en la base aérea de Šiauliai (Lituania), fueron alertados para interceptar a seis aeronaves rusas que operaban sin plan de vuelo ni contacto radiofónico. Entre ellas se encontraba un Su-35 Flanker-E, el caza no furtivo más capaz de la Fuerza Aeroespacial Rusa.
Las imágenes publicadas por el Estado Mayor Conjunto francés muestran al Su-35 desde una perspectiva cercana, escoltado por el Rafale en una interceptación visual controlada. Este tipo de encuentros son habituales en la región, pero la difusión de las tomas del pod TALIOS genera impacto visual y mediático.Contexto de la misiónFrancia lidera actualmente la rotación de la misión Baltic Air Policing de la OTAN. En la última semana, los Rafale franceses fueron activados 11 veces ante incursiones rusas, un número considerado superior al habitual y calificado como “provocaciones” por París.
Los aviones rusos (incluyendo Su-35, Su-34, Su-24, Il-76, An-12 y An-30) volaban en la zona de responsabilidad de la OTAN sobre el Báltico, cerca del espacio aéreo de Lituania, Letonia, Estonia y Polonia.Rafale vs Su-35: dos filos de la espada
En este caso, la interceptación fue profesional y sin incidentes. Ambos bandos conocen bien estas rutinas: identificar, fotografiar, escoltar y alejar del espacio aéreo sensible.
Este nuevo encuentro en el Báltico refleja la alta tensión que persiste en el flanco este de la OTAN. Mientras Rusia mantiene patrullas frecuentes, la Alianza responde con presencia reforzada. Las imágenes del Su-35 “en la mira” del Rafale se han vuelto virales y simbolizan el delicado equilibrio militar en la región.
Fuentes consultadas