Nacionales | 11 jun 2026
Armada Argentina
El contraalmirante José Alberto Martí Garro y la negación institucional ante la hemorragia de personal en la Armada Argentina.
08:30 |En medio de una crisis salarial crónica y un evidente deterioro de las condiciones laborales en las Fuerzas Armadas argentinas, el Contraalmirante José Alberto Martí Garro, actual Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, ha optado por una respuesta que roza la negación y la minimización de un problema grave. En declaraciones recientes a medios como El Rosalenio y Radio Rosales, Martí Garro se refirió a las bajas de personal civil y militar que se han acentuado en los últimos tiempos.
Sus palabras principales fueron que “la Armada tiene mucha movilidad, no siempre es mala” y que el aumento actual se debe a “una cuestión cultural, que se ve también en el ámbito privado”. Además, afirmó no comulgar con la idea de que “hoy se están yendo todos de baja”, mientras reconoció vacantes (aunque las describió como “acotadas”) y se mostró “expectante” de mejoras salariales.
Una visión desconectada de la realidad
Esta postura resulta problemática por varias razones. En primer lugar, atribuir la salida masiva de personal calificado a una “cuestión cultural” es una forma elegante de eludir responsabilidades. Cuando los sueldos militares quedan por debajo de la línea de pobreza o no compiten con el sector privado (especialmente en especialidades técnicas como mecánica naval, electrónica, sistemas o aviación naval), no se trata de “cultura”: es una cuestión económica y de valoración profesional básica.
Los jóvenes suboficiales y oficiales no se van por capricho; se van porque no pueden sostener a sus familias o porque ven un futuro estancado.Minimizar el fenómeno comparándolo con la “movilidad del sector privado” ignora la diferencia estructural: en las Fuerzas Armadas, la formación es costosa y específica (pagada por el Estado), y la pérdida de personal entrenado implica una degradación directa de la capacidad operativa. No es lo mismo que un empleado administrativo cambie de empresa que un técnico naval o un especialista en mantenimiento de buques abandone la institución.