Según un informe de The Washington Post, funcionarios estadounidenses actuales y anteriores expresaron su preocupación porque Israel parece decidido a mantener operaciones militares contra el grupo Hezbolá en Líbano, a pesar de los avances diplomáticos entre Washington y Teherán.
El núcleo del conflicto
La principal tensión radica en que, mientras Trump busca un acuerdo amplio que incluya la desescalada regional y la reapertura del Estrecho de Ormuz, Netanyahu considera que Hezbolá representa una amenaza existencial que no puede ser tolerada. Israel estaría dispuesto a continuar sus operaciones en Líbano incluso si esto complica o directamente sabotea el memorándum de paz impulsado por la administración Trump.
Funcionarios de inteligencia citados por el Post señalan que Netanyahu:
Implicancias geopolíticas
Esta advertencia de inteligencia revela una fuerte fisura entre Washington y Jerusalén, a pesar de la histórica alianza entre ambos países. Trump ha mostrado una postura más pragmática respecto a Irán (diferenciando misiles balísticos de armas nucleares), mientras que Netanyahu mantiene una línea mucho más dura.
La situación genera un dilema para la administración Trump: ¿presionar a Israel para que frene sus operaciones en Líbano y avanzar en el acuerdo con Irán, o priorizar la relación con Netanyahu y arriesgar el colapso de las negociaciones?
Por ahora, fuentes cercanas a la Casa Blanca indican que Trump está “molesto” con la actitud israelí y habría transmitido personalmente su descontento a Netanyahu.
Fuente principal:
The Washington Post (19 de junio de 2026), basado en testimonios de funcionarios de inteligencia estadounidenses.