Está es la única verdad sobre la gestión libertaria al frente del Ministerio de Defensa.
— César Milani (@GeneralMilani) June 18, 2026
Es la misma lógica que a nivel nacional utilizan ajustando a jubilados para financiar el déficit.
Llevaron a los militares a líneas de pobreza e indigencia y con una pequeña parte de lo… https://t.co/kXiR3UATbh
“Esta es la única verdad sobre la gestión libertaria al frente del Ministerio de Defensa. Es la misma lógica que a nivel nacional utilizan ajustando a jubilados para financiar el déficit. Llevaron a los militares a líneas de pobreza e indigencia y con una pequeña parte de lo ahorrado hicieron adquisiciones, todo a costa del hambre de las familias militares. Les han destruido hasta el sistema de salud. El cinismo de este gobierno es indignante.”
Milani describe con precisión quirúrgica el modelo aplicado en Defensa: ajuste brutal sobre el personal para generar ahorro, y luego utilizar una mínima parte de ese ahorro en compras de equipamiento. Es decir, primero se ajusta al soldado y a su familia, y recién después se invierte (y de forma muy limitada).Esta lógica es idéntica a la aplicada a nivel nacional con los jubilados: sacrificar el presente de los más vulnerables para mostrar números en rojo que cierren.
En el caso de las Fuerzas Armadas, el resultado ha sido devastador:
Milani denuncia lo que muchos consideran el cinismo del discurso oficial: mientras se habla de “revalorización de las Fuerzas Armadas” y se firman decretos como el suplemento por título (que beneficia solo a una minoría), la gran mayoría de la tropa y sus familias siguen sumidas en la precariedad.
El fondo del problema
El ex jefe militar pone el dedo en la llaga al señalar que el ahorro logrado sobre los haberes no se tradujo en una verdadera modernización ni en un salto de capacidad. Gran parte del “ahorro” simplemente sirvió para mejorar las cuentas fiscales, mientras las condiciones de vida del personal militar se degradaron drásticamente.
Esta situación genera un doble daño:
Milani no solo critica una mala gestión. Denuncia un modelo que considera a las personas —sean jubilados o militares— como variables ajustables para alcanzar objetivos macroeconómicos.
Conclusión
Las palabras de César Milani son duras porque la realidad que describen también lo es. Detrás del relato oficial de “revalorización” y “modernización”, hay miles de familias militares que hoy viven en condiciones indignas. El cinismo que denuncia Milani radica precisamente en eso: hablar de grandeza y orgullo militar mientras se somete al soldado y a su familia a condiciones de pobreza.
Cuando el uniforme deja de dar para comer, el orgullo se vuelve mucho más difícil de sostener.