A través de las órdenes ejecutivas número 146 y 147, el nuevo gobierno de transición formalizó la creación de la Universidad Nacional de Ciencias de la Defensa y la Universidad Siria de Ciencias de la Seguridad, ambas con sede central en Damasco y autonomía financiera y administrativa. El objetivo de ambas instituciones es transformar la amalgama de antiguas facciones opositoras y combatientes voluntarios en un ejército nacional unificado y una fuerza policial profesional.
Esta nueva institución absorberá y centralizará toda la infraestructura de la educación militar superior existente, incluyendo la Academia Militar Superior, el Colegio de Defensa Nacional, el Colegio Superior de Guerra y el Colegio de Estado Mayor. Asimismo, sumará bajo un único mando a los colegios de la Fuerza Aérea, de Guerra Naval, de Humanidades y Administración, así como el Instituto Superior de Ciencias Aplicadas y Tecnología.
El ministro de Defensa de Siria, el general de división Murhaf Abu Qasra, destacó que el modelo fue diseñado tras meses de estudio de los sistemas de formación militar de otros países de la región. Con ello, se busca establecer planes de estudio modernos para que los ascensos y el reclutamiento se basen estrictamente en la competencia técnica y la disciplina reglamentaria, desplazando las antiguas lealtades de facción o ideológicas heredadas de los años de conflicto.
Dirigida a cubrir una de las áreas más críticas del periodo posconflicto, esta universidad pública especializada se enfocará en las funciones de orden público interno, inteligencia civil y protección tecnológica. La institución estará integrada por:
El Instituto Superior de Ciencias de la Seguridad.
La Facultad de Ciencias de la Seguridad.
La Facultad de Ciberseguridad, destinada a proteger la infraestructura digital del Estado frente a amenazas contemporáneas.
El Centro de Estudios e Investigaciones de Seguridad y el Instituto Técnico.
Por su parte, el ministro de Educación Superior e Investigación Científica, Marwan al-Halabi, reafirmó que estas academias representan un paso estratégico indispensable para dotar a las instituciones civiles y policiales de cuadros nacionales altamente calificados.
Con el establecimiento de estas dos universidades, las nuevas autoridades de Damasco buscan acelerar la transición del campo de batalla a los cuarteles institucionales, sometiendo a todas las fuerzas bajo una única ley militar uniforme y una doctrina de seguridad unificada.