sábado 11 de julio de 2026 - Edición Nº614

Latinoamérica | 10 jul 2026

Las dos caras de una misma tijera

Por qué el progresismo y la derecha convergen en el desmantelamiento militar latinoamericano

Para comprender la realidad de las Fuerzas Armadas en América Latina, es necesario apartar la mirada de la retórica pública y enfocarse en los presupuestos. En el debate político tradicional, el progresismo suele ser catalogado como antimilitarista por razones ideológicas, mientras que la derecha se autopromociona como la defensora natural del orden y la institución castrense. Sin embargo, la historia reciente y los números duros demuestran una paradoja incómoda: ambos espectros políticos, cuando asumen el poder, terminan asfixiando presupuestariamente a las Fuerzas Armadas, reduciendo su capacidad de disuasión estratégica externa.


Este fenómeno no es una casualidad, sino el resultado de dos visiones políticas distintas que encuentran en el recorte de la Defensa un mismo punto de conveniencia.

1. La perspectiva del progresismo: El recelo ideológico y la "Seguridad Humana"

El desarme presupuestario por parte de las administraciones de izquierda o progresistas responde a una matriz que combina memorias históricas y reconfiguraciones teóricas.

  • El trauma del siglo XX y la desconfianza institucional: El progresismo latinoamericano arrastra una desconfianza histórica hacia los cuarteles debido al rol de las fuerzas armadas durante los regímenes militares de la Guerra Fría. Para estos sectores, un ejército fuerte, bien equipado y autónomo es visto de forma latente como una amenaza interna al poder civil antes que como un escudo de soberanía.

  • La sustitución de la defensa por la agenda social: Bajo la premisa de que América Latina es una "zona de paz" sin hipótesis de guerra convencional inminente, el progresismo justifica el desvío de los recursos de defensa hacia programas sociales, educación y salud. El lema implícito suele ser: "¿Para qué comprar aviones supersónicos o tanques modernos si hay hospitales por construir?"

  • La redefinición hacia la "Seguridad Humana": La izquierda moderna prefiere transformar a las Fuerzas Armadas en agencias de asistencia civil, combate de incendios, protección ambiental o apoyo humanitario. Al despojarlas de su misión de combate convencional, congelan la renovación de material de defensa estratégica (cazas, submarinos, artillería pesada) por considerarlo innecesario y costoso.

2. La perspectiva de la derecha: El dogma fiscal y la mutación policial

Por otro lado, cuando la derecha o el espectro liberal asumen los gobiernos en la región, la asfixia presupuestaria militar se ejecuta bajo argumentos técnicos, macroeconómicos y de orden interno.

  • El dogma del "Déficit Cero" y el ajuste fiscal: Para la derecha económica, el gasto militar es considerado un gasto público "no productivo" que no genera retornos financieros inmediatos. Ante crisis económicas o programas de austeridad severos, las partidas de Defensa suelen ser las primeras en sufrir podas masivas o la eliminación directa de fondos plurianuales de reequipamiento estratégico para dar señales de disciplina fiscal a los mercados internacionales.

  • De la defensa nacional a la seguridad pública: La derecha latinoamericana suele priorizar la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y la delincuencia urbana. En consecuencia, prefiere canalizar los recursos hacia las fuerzas policiales, las guardias nacionales o la inteligencia civil. Cuando el presupuesto se asigna a los militares, suele ser únicamente para financiar su despliegue logístico en las calles o en las fronteras (misiones de orden público), dejando en el abandono el mantenimiento de los sistemas de armas convencionales requeridos para la soberanía del espacio aéreo o marítimo.

  • La dependencia de las potencias extranjeras: El pensamiento geopolítico de gran parte de la derecha regional asume que la defensa exterior contra grandes potencias debe estar delegada en alianzas internacionales (como el TIAR o acuerdos de cooperación con Estados Unidos). Bajo esta lógica de subordinación estratégica, poseer capacidad de disuasión autónoma es visto como una redundancia presupuestaria.

El resultado común: La periferia estratégica global

Espectro Político Motivación Principal Destino de los Fondos de Defensa Consecuencia para las FF. AA.
Progresismo / Izquierda Recelo histórico, pacifismo retórico y prioridad de gasto social. Inversión social, infraestructura civil y ayuda humanitaria. Obsolescencia tecnológica por desuso y reconversión de roles operacionales.
Derecha / Liberalismo Austeridad fiscal, reducción del Estado y enfoque en orden interno. Contención del déficit, gasto policial y seguridad urbana. Parálisis por falta de mantenimiento y subordinación logística externa.

Tanto la izquierda como la derecha latinoamericanas operan bajo la premisa cortoplacista de que las hipótesis de conflicto internacional no aplican para la región. Esta convergencia fáctica ha provocado que el gasto militar promedio en América del Sur se ubique históricamente entre los más bajos del mundo en relación a su volumen económico y extensión territorial.

Conclusión: El peligro de un territorio indefenso

El desmantelamiento presupuestario de las Fuerzas Armadas en América Latina, provocado de manera sistemática por ambos lados del tablero político, vacía de contenido el concepto de soberanía nacional.

En un escenario global de creciente inestabilidad, guerras de quinta generación e intensas disputas por recursos naturales (agua dulce, litio, petróleo y minerales estratégicos de los cuales la región es reserva mundial), poseer fuerzas armadas desfinanciadas, con equipos obsoletos y desnaturalizadas de sus funciones de combate formal no es un sinónimo de paz; es una invitación abierta a que potencias extranjeras o carteles transnacionales dicten el destino de los recursos de las naciones Latinoamericanas sin encontrar resistencia alguna.

 

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