El error conceptual: confundir seguridad con regulación estéril
La desregulación a ultranza cometió un fallo estructural: asumir que cualquier actividad técnica es susceptible de someterse a la lógica de la oferta y la demanda de consumo masivo. El practicaje no es un intermediario descartable ni un "kiosco regulatorio", sino una función técnica de alta precisión clave para la seguridad de la navegación.
Expertise no sustituible: La maniobra de buques de gran calado en pasos estrechos, corrientes cambiantes y sedimentación del Paraná exige décadas de experiencia acumulada y un conocimiento del territorio que no se resuelve abriendo registros administrativos.
El costo del riesgo ambiental y operativo: Un error de cálculo en la navegación fluvial no resulta en una pérdida comercial menor, sino en el encallamiento de buques, el bloqueo total de canales navegables o desastres ecológicos de escala mayor.
Consecuencias de una desregulación acelerada
El intento de flexibilizar la contratación y bajar costos por decreto provocó la reacción inmediata de los profesionales del sector, desatando una parálisis sistémica:
Parálisis del complejo agroexportador: Millones de toneladas de granos y derivados procesados en el Gran Rosario han quedado varados, amenazando compromisos internacionales y deteniendo el ingreso de divisas cruciales para la economía.
Riesgo en el abastecimiento energético: Módulos clave como la distribución de refinados en Dock Sud y Campana, la carga de crudo en Caleta Córdova y logística para obras críticas de infraestructura como el Vaca Muerta Oil Sur han sufrido interrupciones inmediatas.
El costo oculto de la "desregulación teórica"
Ajustar costos a expensas de las normas operativas marítimas genera un "efecto bumerán". El costo diario de buques paralizados y las penalizaciones por demoras (demurrage) sobrepasan cualquier eventual ahorro en la tarifa del servicio de practicaje. Cuando la política económica ignora la especificidad de las industrias estratégicas, la búsqueda de competitividad termina destruyendo la propia cadena logística del comercio exterior argentino.