Por: Por la Redacción de Red Castrense
Hay buitres acechando sobre el cielo de nuestra tierra, expectantes, afilando las garras para desgarrar lo poco que nos queda. No vienen con discursos amables ni con intenciones nobles; vienen por todo. Vienen por nuestros recursos naturales, por nuestras fuentes de agua, por la soberanía de nuestro suelo y por el futuro de nuestras generaciones. Y lo peor no es la ambición del saqueador externo, sino la complicidad implícita de un gobierno sumido en una incapacidad supina de entendimiento, desconectado de las entrañas mismas del pueblo al que dice representar.
Vivimos bajo la gestión de tecnócratas e insensibles que gobiernan desde la comodidad de sus despachos, incapaces de palpar el dolor de la calle. Ciegos ante las necesidades reales, prefieren la subordinación servil o la inacción cobarde antes que ponerse de pie frente a los poderosos. Su falta de lectura histórica y su desconexión popular son la puerta de entrada para que el enemigo avance sin encontrar resistencia.
Soberanía en peligro: La entrega impúdica de nuestros bienes comunes a intereses trasnacionales.
El negocio de la grieta: La manipulación de la rabia popular para sostener cuotas de poder vacías.
Gobierno ciego: La absoluta sordera de una gestión que ignora que el hambre del pueblo es la antesala de la ruina nacional.
Es momento de decir basta. Basta de regalar la riqueza nacional mientras la gente cae en la miseria. Basta de validar luchas de facciones que solo benefician a quienes nos quieren despojar. La Patria no se debate en la mesa de saldos de los especuladores ni en la soberbia de un gobierno ajeno al sentir de su gente; la Patria se defiende con unidad, dignidad y memoria. Si no cerramos la herida interna hoy, mañana no quedará tierra que pisar.