En mayo de 2022, durante el programa de noticias de la cadena estatal Rossiya-1, el presentador y propagandista vinculado al Kremlin, Dmitry Kiselyov, presentó un segmento que mostraba una simulación digital detallada. En la animación, Rusia lanzaba un torpedo submarino autónomo Poseidón (un dron submarino de propulsión nuclear) hacia las costas del Reino Unido.
Kiselyov aseguró que una detonación de hasta 100 megatones frente a la costa británica generaría una ola masiva (un "tsunami radioactivo") de hasta 500 metros de altura, sumergiendo a las islas y convirtiéndolas en un "desierto radiactivo inhabitable".
El episodio ocurrió semanas después del inicio de la invasión rusa a Ucrania en 2022, en respuesta a la firme postura de apoyo militar brindada por el entonces primer ministro británico Boris Johnson.
El programa de Kiselyov, lejos de ser un canal de periodismo independiente, funciona como un altavoz del discurso del Kremlin destinado a disuadir el apoyo occidental a Ucrania mediante la guerra de información y la retórica de la "amenaza nuclear".
Los analistas de defensa y expertos en física nuclear coinciden en que la narrativa presentada en la televisión rusa es desmedida y propagandística:
La potencia real del torpedo Poseidón: Aunque Rusia afirma que el Poseidón puede portar ojivas gigantescas, estimaciones independientes de inteligencia sitúan su capacidad máxima real entre 2 y 10 megatones, no los 100 megatones promocionados en el programa (la bomba atómica más grande jamás detonada, la Bomba del Zar, fue de 50 megatones).
Física de los tsunamis nucleares: Múltiples estudios de física nuclear (incluyendo ensayos submarinos de EE. UU. durante la Guerra Fría) demuestran que las explosiones submarinas cerca de la costa disipan la mayor parte de su energía rompiendo olas cerca de la plataforma continental, en lugar de generar gigantescos tsunamis que se adentren cientos de kilómetros en tierra firme.
La amenaza real: Aunque no provocaría un tsunami de 500 metros que "borre del mapa" al Reino Unido por completo, una detonación de este tipo sí causaría una devastación masiva en ciudades costeras e inundaciones con lluvia radiactiva contaminante (fallout).
El video transmitido por Rossiya-1 existe y es real, pero su contenido técnico es una exageración propagandística diseñada para el consumo mediático y la presión geopolítica.