La Resolución Conjunta 44/2026 fijó la pauta salarial militar para lo que resta del año en tres tramos:
Octubre: +1,80%
Noviembre: +1,60%
Diciembre: +1,50%
Sumando estos tres meses, el sueldo militar aumentará un 4,98% en total de septiembre a diciembre.
Pero si proyectamos una inflación moderada del 2,4% mensual para este último trimestre, los precios habrán subido un 7,37% acumulado en ese mismo período.
La matemática es simple: si lo que comprás en el supermercado sube más de un 7% y tu sueldo solo sube un 5%, el dinero rinde menos. Por eso se dice que el sueldo queda en baja.
Quedar en baja significa perder capacidad de compra. Las exigencias, las guardias y las responsabilidades del servicio siguen siendo las mismas, pero el dinero rinde cada vez menos al momento de pagar el alquiler, los servicios o la comida.
A partir de los sueldos de septiembre, este es el atraso real en pesos para fin de año (tomando como base una inflación del 2,4% mensual):
Soldado Voluntario 2da. / Marinero 2da.:
Pasará de cobrar $782.991 en septiembre a $821.986 en diciembre.
Para no perder contra la inflación, debería cobrar $840.730.
Resultado: Pierde $18.744 por mes de poder de compra.
Capitán / Teniente de Navío:
Pasará de $1.454.977 a $1.527.439 en diciembre.
Debería cobrar $1.562.270 solo para mantener lo que compraba en septiembre.
Resultado: Pierde $34.831 por mes.
Teniente General / Almirante / Brigadier General:
Cobrará $3.783.257 en diciembre.
Necesitaría $3.869.530 para no desactualizarse.
Resultado: Pierde $86.273 por mes.
Fue calculado para cerrar las cuentas del Estado, no las de la familia militar: El aumento no se calculó midiendo el costo de vida real ni el retraso histórico de los haberes militares, sino imitando la pauta mínima otorgada a los empleados públicos.
Los gastos clave suben por encima de la inflación general: El alquiler, la luz, el gas, el transporte y el colegio de los hijos suelen subir más rápido que el promedio general de precios, por lo que el golpe al bolsillo es aun más severo.
Pone en riesgo a las categorías más bajas: Los salarios de los soldados y cabos iniciales (alrededor de $820.000 a $975.000) quedan muy cerca de la línea de pobreza en varias regiones del país, obligando a las familias a hacer recortes drásticos a fin de año.
El aumento estipulado por la Resolución 44/2026 es un parche a cuentagotas (+1,8%, +1,6% y +1,5%) que queda rápidamente superado por la suba constante de precios. En lugar de recomponer los sueldos, hace que el personal militar termine el año 2026 con un sueldo desinflado y con un poder adquisitivo 2,23% menor que en septiembre.