miércoles 02 de septiembre de 2026 - Edición Nº667

Nacionales | 2 sep 2026

TENSIÓN EN LA PATAGONIA

El show patriótico de Kast: geopolítica del miedo para ocultar la crisis interna

18:30 |El interés de La Moneda por agitar la tensión en el Estrecho de Magallanes responde a una estrategia calculada de geopolítica interna. La insistencia en este punto persigue objetivos claros:


 

  • Soberanía y proyección antártica: Controlar el único paso interoceánico natural de la región consolida a Chile como el actor logístico predominante hacia la Antártida y proyecta control sobre los recursos del Atlántico Sur.

  • Cohesión nacionalista interna: Utilizar la diplomacia de "frontera activa" para desviar la atención de las crisis socioeconómicas locales, apelando al chauvinismo trasandino.

  • Control de navegación estratégica: Pretender proyectar jurisdicción operativa sobre rutas comerciales y militares cruciales entre el Atlántico y el Pacífico.

Opinión: El patriotismo de cartón de Kast y la trampa del Estrecho de Magallanes

El gobierno de José Antonio Kast parece haber encontrado su salvavidas político en el lugar más frío del continente: el Estrecho de Magallanes. Incapaz de ofrecer respuestas concretas a los problemas estructurales de Chile —la inseguridad, el estancamiento económico y el descontento social—, el mandatario apela al recurso más antiguo y desgastado del manual populista de derecha: inventar una amenaza externa para fabricar unidad nacional a la fuerza.

La insistencia en "picantear" y recalentar los roces fronterizos no es un acto de coraje patriótico, sino una puesta en escena diplomática de dudoso vuelo estratégico. Kast posa de guardián intransigente de la soberanía, pero su retórica agresiva revela una profunda debilidad. En lugar de priorizar la integración comercial y la cooperación bilateral pacífica en el Cono Sur, prefiere hipotecar la estabilidad regional a cambio de un par de puntos en las encuestas locales.

El tratado de 1881 y la realidad geopolítica son categóricos: el libre tránsito está garantizado por el derecho internacional, y pretender territorializar unilateralmente cada milla del paso interoceánico como una provocación hacia Argentina es una temeridad.

Lo que Kast vende como "defensa de la patria" es en realidad pura pirotecnia mediática. Un presidente verdaderamente fuerte construye hegemonía desde el desarrollo, la industria y la diplomacia seria; un presidente débil apela a la bravata de micrófono en la Patagonia. La soberanía no se defiende gritando en redes ni encendiendo alarmas artificiales en la frontera, sino respetando los acuerdos y gobernando con madurez. Chilenos y argentinos no merecen quedar atrapados en el espectáculo de un mandatario que usa la geopolítica austral como escenografía para su propaganda política.

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