El mandatario realizó estas declaraciones durante un acto político en la academia de policía de Garden City, en Long Island (Nueva York).
En su intervención, el líder republicano justificó la medida bajo el argumento de un dominio militar definitivo en la región:
"Después de que terminemos de derrotar a Irán —que está siendo derrotado muy gravemente—, muy pronto voy a declarar el estrecho de Ormuz territorio de los Estados Unidos. Es cierto", afirmó Trump.
El presidente defendió que la flota navalla estadounidense ya ejerce un dominio pleno de la vía marítima:
Bloqueo naval activo: Según la administración estadounidense, sus fuerzas tienen paralizado el tránsito. "Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos", enfatizó.
Control unilateral: Días previos al evento, Trump ya había publicado en su red Truth Social que EE. UU. ejercía el "control total" del estrecho y sugirió que "se lo quedarían".
Sin embargo, en su discurso no ofreció detalles legales ni mecanismos diplomáticos para sostener la eventual incorporación de un corredor marítimo internacional que bordea las costas de Irán y Omán.
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más cruciales y estratégicos del planeta:
Por este estrecho transita habitualmente cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural.
Representa la única vía de salida marítima para los hidrocarburos producidos por varios países clave del golfo Pérsico.
A raíz de la escalada bélica y los bloqueos, el volumen de buques de carga que transitan por la zona sufrió una caída drástica, lo que ha provocado volatilidad e incrementos en los precios internacionales de la energía.
Las declaraciones del mandatario estadounidense generaron una respuesta inmediata y tajante por parte de Teherán.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, la cúpula oficial rechazó de manera categórica las afirmaciones de Washington:
El vicecanciller iraní, Kazem Gharibabadi, sostuvo en la red X que "el estrecho de Ormuz ha sido iraní, es iraní y seguirá siendo iraní".
Las autoridades militares del régimen calificaron los reclamos de control total por parte de la Casa Blanca como "falsedades e invenciones sin fundamento".
Irán advirtió que no se someterá a la presión de la flota navalla estadounidense y que continuará ejerciendo soberanía sobre la apertura o cierre del paso.
Analistas y medios internacionales han recibido el anuncio con cautela, cuestionando si se trata de un giro real de la política exterior de la Casa Blanca o de una táctica de presión psicológica en medio del estancamiento de las negociaciones de cese del fuego.
Declarar territorio soberano de EE. UU. una vía marítima estratégica internacional sentaría un precedente sin precedentes en el derecho internacional moderno, además de avivar las tensiones entre las potencias mundiales con intereses energéticos en Oriente Medio.