La controversia institucional salpica de lleno a la arquitectura diplomática del país. A través de un proyecto de resolución ingresado en la Cámara de Diputados de la Nación, la legisladora Agustina Propato formalizó un pedido de informes y expresó su "más enérgico repudio y profunda preocupación" ante el accionar de la actual Secretaria de Malvinas, Antártida, Política Oceánica y Atlántico Sur de la Nación, Paola Di Chiro.
El foco del reclamo radica en la participación activa de Di Chiaro como fundadora e integrante de la entidad privada Fundación Argentina Global. Dicha organización lleva adelante el programa de capacitación dirigencial denominado "Future Leaders" (Futuros Líderes), desarrollado en colaboración directa con el Programa Chevening del Foreign, Commonwealth & Development Office (FCDO —la Cancillería británica—) y la Embajada del Reino Unido en la República Argentina.
El caso cobró relevancia pública a partir de una investigación periodística firmada por Nicolás Lantos y publicada en el medio El Destape, la cual sirvió de sustento para la presentación legislativa.
El documento presentado ante el Congreso señala una "absoluta incompatibilidad" entre el ejercicio del cargo público que detenta Di Chiaro y su vínculo institucional con organismos del país ocupante. La Secretaría de Malvinas tiene como mandato legal e histórico sostener y promover la demanda imprescriptible sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes.
Para la diputada Propato, la articulación con dependencias de Gran Bretaña excede el marco del mero intercambio académico o diplomático:
"La formación de cuadros políticos o dirigentes en articulación con el Foreign Office no es una mera actividad académica: es, en términos geopolíticos, la facilitación de herramientas de influencia e injerencia extranjera en los asuntos estratégicos de la Patria", advierte el texto de los fundamentos.
El proyecto subraya además que tolerar que la máxima autoridad en materia de soberanía del Atlántico Sur colabore en programas auspiciados por la diplomacia británica constituye una violación de la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, la cual ratifica la legítima e imprescriptible soberanía argentina sobre dichos territorios.
A través de la iniciativa, la Cámara de Diputados busca obligar al Poder Ejecutivo Nacional a transparentar de manera urgente los siguientes ejes:
Naturaleza de los vínculos: Precisiones sobre la relación formal e informal entre la Fundación "Argentina Global", la Secretaría de Malvinas y la Embajada del Reino Unido.
Uso de estructuras formativas extranjeras: Aclaración de si existen funcionarios o cuadros de la administración pública nacional recibiendo capacitación o financiamiento estructurado bajo la órbita de organismos británicos.
Evaluación de injerencia: Un informe de riesgo sobre el grado de penetración e influencia del Foreign Office en las decisiones estratégicas de la Cancillería argentina.
El proyecto concluye calificando el hecho como "un contrasentido y una afrenta a la memoria de nuestros héroes de Malvinas", argumentando que la política de defensa de la soberanía territorial no admite ambigüedades ni "dobles varas" operativas frente al Reino Unido.
Con el respaldo de diversos bloques legislativos en proceso de sumarse al pedido, el proyecto de resolución busca forzar una respuesta oficial por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores y poner bajo la lupa la orientación geopolítica de la gestión actual en materia del Atlántico Sur.