Irán y sus aliados regionales basan su capacidad de presión en la amenaza constante sobre dos puntos de estrangulamiento (chokepoints) fundamentales para el flujo de la economía mundial:
Estrecho de Ormuz: Situado en la entrada del Golfo Pérsico, por este canal de apenas 33 kilómetros de ancho en su punto más estrecho transita aproximadamente una quinta parte del petróleo consumido a nivel mundial. Teherán aprovecha su proximidad costera para controlar o interrumpir el tráfico comercial como método de disuasión.
Estrecho de Bab el-Mandeb (Mar Rojo): Conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el canal de Suez. A través de la alianza con el movimiento hutí en Yemen, Irán logra extender su radio de influencia marítima más allá de sus fronteras directas, obligando al transporte comercial internacional a desviarse o asumir elevados costos en seguros.
| Factor | Explicación |
| Guerra Asimétrica | Ante la superioridad aérea y tecnológica de Estados Unidos, Irán recurre a la minado naval, lanchas rápidas de ataque, drones marítimos y misiles antibuque de bajo costo económico. |
| Impacto Económico Global | Un bloqueo total o parcial en estas rutas genera incrementos inmediatos en el precio del barril de crudo y de los fletes marítimos, trasladando la presión geopolítica directamente a los consumidores de Occidente. |
| Poder de Negociación | El control sobre la libertad de navegación marítima funciona como una herramienta estratégica para condicionar sanciones económicas o responder a bloqueos navales. |
Como contraofensiva a la interrupción del comercio en estos corredores, potencias internacionales y fuerzas multinacionales han incrementado su presencia mediante patrullajes navales y la aplicación de bloqueos directos sobre los puertos iraníes para restringir sus exportaciones energéticas. La confrontación no se mide principalmente en terreno terrestre, sino en la capacidad de mantener abiertas u obstaculizar las arterias comerciales del planeta.