Fuente Normativa: Boletín Oficial de la República Argentina — Decreto 764/2026 (21/08/2026)[cite: 1]
Jurisdicción: Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) / Armada Argentina[cite: 1]
El 21 de agosto de 2026, la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 764/2026 firmada por el Poder Ejecutivo Nacional oficializó la autorización a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) para disponer y enajenar un valioso listado de predios pertenecientes al Estado Nacional[cite: 1]. Entre los inmuebles incluidos, destaca de manera crítica el Orden N° 4, un fraccionamiento masivo de predios ubicado en el corazón estratégico de Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur[cite: 1].

(Plano catastral satelital del Anexo Oficial AABE - Orden N° 4)
CIE 9400002727/6: Sup. aprox. 346.100,88 m² (Polígono verde)[cite: 1]
CIE 9400004207/1: Sup. aprox. 21.903,99 m² (Polígono azul)[cite: 1]
CIE 9400002727/7: Sup. aprox. 11.650,57 m² (Polígono rojo)[cite: 1]
CIE 9400008301/1: Sup. aprox. 2.939,35 m² (Polígono magenta)[cite: 1]
SUPERFICIE TOTAL AUTORIZADA: 382.594,79 m² (38,25 Hectáreas)
[cite: 1]
El argumento central esgrimido en los considerandos del Decreto se ampara en la "necesidad de eficientizar el rol del Estado", calificando los inmuebles como "ociosos", "subutilizados" o en "estado de innecesariedad" para destinarlos a la venta comercial y generar liquidez inmediata para el Tesoro Nacional[cite: 1].
Sin embargo, un desglose de los datos contenidos en el Anexo Oficial (IF-2026-66217591-APN-DSCYD#AABE) revela la magnitud insólita de la porción territorial entregada en el confín austral[cite: 1]:
El plano catastral adjunto evidencia que las 38,25 hectáreas se sitúan estratégicamente entre la trama urbana céntrica de Ushuaia, las arterias conectoras como la Av. Héroes de Malvinas y la franja costera sobre la Bahía de Ushuaia[cite: 1]. Paradójicamente, la calle principal que atraviesa el macizo rematado lleva el nombre de 44 Héroes ARA San Juan[cite: 1], un simbolismo trágico que expone la liquidación de las tierras que históricamente contuvieron la presencia operativa de la Armada Argentina en la región.
La magnitud y la ubicación geográfica de esta franja de tierra plantean dos escenarios contrapuestos respecto a quiénes serán sus compradores y qué fines perseguirán:
Dada la escasez crítica de suelo urbano edificable en Ushuaia —confinada geográficamente entre la cordillera y el Canal Beagle—, estas 38 hectáreas representan el activo inmobiliario de mayor valor relativo de la Patagonia Sur. Los potenciales adquirentes incluyen conglomerados hoteleros internacionales, desarrolladores inmobiliarios de lujo, operadores de puertos privados de cruceros y empresas de logística antártica. La reconversión comercial apuntaría a urbanizaciones privadas, centros de apoyo logístico a buques turísticos y áreas comerciales.
Desde la visita del mando del Comando Sur de EE.UU. (SOUTHCOM) y los anuncios de cooperación en la Base Naval Integrada de Ushuaia, han cobrado fuerza los rumores sobre la instalación directa o mediada de infraestructura militar con acceso e influencia estadounidense. Si bien la figura de una compra directa de soberanía por parte del Pentágono no es viable bajo el derecho público argentino sin aprobación del Congreso, la privatización y desagregación de predios militares clave despeja el camino para:
Concesiones de uso a contratistas de defensa privados (PMC) de origen estadounidense o británico.
Instalación de centros logísticos "de uso dual" (civil-militar) financiados por capitales transnacionales alineados con Washington.
Desarticulación del control exclusivo que la Armada Argentina mantenía sobre el acceso ribereño al Canal Beagle.
La enajenación de las tierras de la Armada en Tierra del Fuego no puede analizarse de forma aislada; es el síntoma culminante de una política de desmantelamiento operativo e institucional que atraviesa a las Fuerzas Armadas y, en particular, al componente naval:
Desarticulación Estratégica: Mientras se proclama la necesidad de defender el Atlántico Sur y proyectar presencia hacia la Antártida, el Estado retira a la Armada de su suelo natural. Al privarla de sus reservas territoriales estratégicas en Ushuaia, se estrangula de raíz cualquier posibilidad futura de expansión de la Base Naval Integrada y del Complejo de Apoyo Antártico.
Pérdida de Capacidades Logísticas Propias: La justificación de "inexistencia de uso específico" o "subutilización" es una falacia circular: el Estado reduce presupuestariamente a la Armada hasta congelar sus proyectos de construcción naval e infraestructura, para luego declarar "ociosos" los terrenos donde debían levantarse talleres navales, muelles de abastecimiento y alojamientos del personal militar.
Mercantilización de la Defensa Nacional: Priorizar la recaudación de caja a corto plazo para el Tesoro por sobre la soberanía territorial a largo plazo transforma activos de defensa invaluables en meras partidas presupuestarias liquidables.
Vulneración del Triángulo Geopolítico Austral: Tierra del Fuego es la cabecera natural del paso interoceánico, el control de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), el reclamo sobre las Islas Malvinas y el continente antártico. Despojar a la Armada de sus capacidades territoriales en Ushuaia debilita objetivamente la posición argentina frente a la presencia militar británica en las Islas Malvinas y la injerencia de grandes potencias extranjeras.
El Decreto 764/2026 formaliza un retroceso histórico en la proyección oceánica y territorial de la República Argentina[cite: 1]. Bajo el velo de la "eficiencia administrativa", la enajenación de más de 380.000 metros cuadrados de la Armada Argentina en Ushuaia consagra la retirada del Estado nacional del área geopolítica más sensible de América del Sur[cite: 1]. Ya sea que el destino final sea la especulación inmobiliaria de desarrolladores privados o la cesión indirecta de facilidades logísticas a hegemonías extranjeras, el resultado neto es inequívoco: la subordinación de la soberanía e integridad de la Defensa Nacional al remate inmobiliario del Estado.