"ESTAMOS RECONSTRUYENDO NUESTRO INSTRUMENTO MILITAR"
— Luis Petri (@luispetri) September 23, 2026
Como dijo el Presidente @JMilei ante la Asamblea General de la ONU, desde que asumimos el Gobierno empezamos a revertir décadas de abandono, destrato y demonización de las FFAA:
24 aviones F-16, 4 aviones P-3 Orion, 10…
La retórica oficial sobre la "reconstrucción" de las Fuerzas Armadas choca frontalmente con una realidad dramática puertas adentro de los cuarteles, marcada por el colapso asistencial y judicial. Mientras se multiplican los anuncios de compras pomposas en el plano discursivo, la gestión del exministro Luis Petri es duramente cuestionada por sectores militares, gremiales y legislativos como una de las etapas más perjudiciales para la familia castrense.

El flanco más indefendible de su administración radica en la destrucción operativa del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), la tercera obra social en magnitud del país.
Vaciamiento financiero: Lo que al inicio de su gestión se catalogaba como una entidad con superávit y reservas financieras significativas, derivó en un endeudamiento exponencial con prestadores y farmacias que superó los 300.000 millones de pesos.
Cortes masivos y desatención: La falta de pagos regulares generó un "limbo sanitario" para cientos de miles de afiliados —entre uniformados en actividad, retirados, veteranos de Malvinas y sus familias—, quienes sufrieron la suspensión total de prestaciones básicas, entrega de medicamentos oncológicos y cobertura médica de urgencia.
Fractura en la tropa: La desidia prestacional escaló a niveles de extrema gravedad institucional, con episodios críticos de desprotección humana que dejaron a los sectores más vulnerables de la defensa nacional a la deriva.
La gestión de los recursos públicos bajo la órbita de Petri en Defensa no solo cosechó críticas políticas, sino que escaló con denuncias penales concretas en los tribunales de Comodoro Py:
Causas unificadas: La Justicia federal unificó expedientes que investigan presuntas irregularidades graves en la administración de fondos de la obra social y la concesión bajo sospecha de créditos multimillonarios (como el préstamo de 40.000 millones de pesos canalizado a través del IAF).
Desvío de recursos: Las pesquisas apuntan a maniobras de ingeniería financiera y desvíos de partidas destinadas a salarios y recursos operativos para intentar maquillar de forma precaria un déficit estructural insostenible.
Para los críticos de su gestión, el despliegue publicitario de aviones y vehículos blindados funcionó como una pantalla de humo para ocultar una inutilidad manifiesta en la gestión cotidiana y en la administración de los recursos humanos. El contraste entre la grandilocuencia de los comunicados ministeriales y la degradación sistemática de la salud, el bienestar y el salario de quienes integran las fuerzas revela una profunda desconexión con las verdaderas necesidades de la defensa nacional.