domingo 27 de septiembre de 2026 - Edición Nº692

OSINT | 27 sep 2026

ANÁLISIS ESTRATÉGICO Y GEOPOLÍTICO

Cazas de quinta generación: Por qué EE. UU. nunca le venderá el F-35 a Chile

02:08 |Aunque Santiago posee la fuerza aérea más avanzada de la región, una combinación de costos prohibitivos, la influencia comercial de China y la doctrina de EE. UU. para no alterar el equilibrio militar sudamericano cierran la puerta al sigiloso F-35.


El análisis de por qué es casi imposible (o sumamente improbable) que Estados Unidos le venda aviones de combate de quinta generación F-35 Lightning II a Chile —incluso bajo la administración de Donald Trump— se fundamenta en factores de doctrina militar, restricciones geopolíticas, economía de defensa y la relación estratégica de Washington con América Latina.

A pesar de los rumores o de que diplomáticos estadounidenses hayan mencionado en algún momento que "no hay opciones descartadas en el papel", la realidad operativa y política muestra un escenario muy distinto:

1. La doctrina de "Cero Ruptura del Equilibrio Regional"

Estados Unidos aplica una regla no escrita pero estricta en América Latina: no introducir tecnologías que alteren drásticamente el equilibrio militar de la región.

  • El F-35 no es solo un avión; es una plataforma de penetración sigilosa (stealth), fusión de datos y guerra electrónica sin rival en el hemisferio sur.

  • Vender F-35 a Chile obligaría a los países vecinos (como Perú, Argentina o Brasil) a buscar contrapartes de quinta generación en China (J-20/FC-31) o Rusia (Su-57) para equilibrar la balanza. Washington evita generar una carrera armamentista de alta tecnología en Sudamérica que abra la puerta a la presencia militar china o rusa.

2. El factor geopolítico: La influencia de China en Chile

Bajo la administración de Donald Trump, la política exterior hacia Latinoamérica se centra en un objetivo prioritario: frenar la expansión comercial y tecnológica de China.

  • Chile es uno de los principales socios comerciales de Pekín en la región (exportaciones de cobre, litio, infraestructura portuaria e inversión tecnológica).

  • El F-35 es un avión ultrasecreto que funciona como una "computadora volante" conectada a redes globales de la OTAN. Para que EE. UU. autorice un F-35, exige garantías absolutas de ciberseguridad y la ausencia total de tecnología crítica china (como redes 5G o infraestructura estratégica) en el país comprador. La profunda integración económica entre Chile y China genera reticencia en el Pentágono respecto al riesgo de espionaje o filtración de datos sensibles.

3. El costo financiero y la prioridad del presupuesto chileno

El costo de adquirir y operar el F-35 es prohibitivo para las escalas presupuestarias sudamericanas:

  • Costo de compra: Un escuadrón operativo (12-16 aviones) junto con su paquete de repuestos, simuladores, armamento y entrenamiento supera fácilmente los 3.000 a 4.000 millones de dólares.

  • Costo por hora de vuelo: Mantener un F-35 cuesta entre 35.000 y 42.000 dólares por hora, sumado a la necesidad de hangares especiales para mantener la pintura y recubrimiento stealth.

  • Presupuesto de la FACh: La Fuerza Aérea de Chile (FACh) gestiona un presupuesto sumamente profesional pero acotado. Financiar un F-35 requeriría canibalizar el presupuesto del Ejército y la Armada, algo políticamente inviable en el Congreso chileno.

4. La política de ventas de armas de la Administración Trump

Aunque la administración Trump suele ser más permisiva en ventas de armas para favorecer la industria de defensa de EE. UU. (como se evidenció con las aprobaciones de F-35 para aliados clave de Oriente Medio o la OTAN), su estrategia se rige por prioridades claras:

  • Enfoque transaccional y estratégico: Las ventas de F-35 se reservan para países en la "primera línea" de contención geostratégica (OTAN, Japón, Corea del Sur, Israel o socios del Golfo Pérsico).

  • América Latina no es prioridad táctica para la quinta generación: Para Washington, Chile ya posee la fuerza aérea más moderna y disuasiva de la región mediante su flota de F-16 Block 50 y MLU. Para EE. UU., la opción natural y lógica que ofrecerán a la FACh para reemplazar sus antiguos F-5 no es el F-35, sino la versión más reciente del F-16 (F-16 Block 70/72 Viper).

5. La alternativa real de la FACh

Chile no necesita el F-35 para cumplir sus objetivos de defensa y disuasión. La estrategia de la FACh apunta a:

  1. Modernizar su flota actual: Estándar M6.6 y mejoras de radar AESA para sus F-16.

  2. Reemplazo gradual: Evaluar en el futuro unidades F-16 Block 70 o cazas de generación 4.5, los cuales ofrecen una capacidad operativa de punta a una fracción del costo y sin las restricciones geopolíticas de un caza furtivo.

En conclusión, la negativa o falta de factibilidad para vender el F-35 a Chile no pasa por una mala relación bilateral (la cual es sólida en materia de defensa), sino por el hecho de que el F-35 excede las necesidades de la región, rompe el equilibrio militar de Sudamérica y representa un riesgo geopolítico/financiero que ni Washington ni Santiago están dispuestos a asumir.

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