martes 20 de octubre de 2026 - Edición Nº715

Nacionales | 20 oct 2026

CRISIS ECONÓMICA Y DESCONEXIÓN OFICIAL

La burla presidencial: entre el cinismo económico y el abandono a las Fuerzas Armadas

07:15 |Mientras las familias recurren al endeudamiento para cubrir la canasta básica, la insensibilidad del Poder Ejecutivo choca de frente con la realidad social y el alarmante empobrecimiento que afecta a más del 50% de las Fuerzas Armadas.


Llegar a fin de mes se ha convertido en una odisea diaria para millones de familias. Sin embargo, para la máxima autoridad del país, la angustia social parece ser objeto de desdén o de ironías desconectadas de la realidad. En un contexto donde los ingresos se evaporan frente a la inflación y el costo de vida, las recientes declaraciones y la postura del Sr. Presidente no son más que una falta de respeto para quienes hacen malabares financieros para no caer en el abismo.

La realidad que se pretende ignorar desde el sillón presidencial es evidente: la gente no "llega" a fin de mes, la gente se endeuda para sobrevivir. Tarjetear la compra de alimentos básicos, recurrir a préstamos personales con tasas usurarias o pedir fiado en el almacén de barrio ya no son excepciones; son la estrategia de supervivencia de la clase trabajadora y de la clase media empobrecida.

La deuda como único salvavidas

Decir o insinuar que las familias logran cubrir sus necesidades mínimas es ocultar la verdad bajo la alfombra. Llegar al día 30 a costa de empeñar el futuro del mes siguiente no es prosperidad ni equilibrio económico: es asfixia. Cada tarjeta de crédito al límite y cada crédito solicitado para pagar servicios esenciales son la prueba irrefutable de un modelo que excluye y ahoga.

Un mensaje para el Sr. Presidente: la pobreza viste de uniforme

Si el análisis económico general parece no conmover al Ejecutivo, es necesario recordarle al Sr. Presidente una realidad institucional insostenible que ocurre bajo su mando directo como Comandante en Jefe: más de la mitad del personal de las Fuerzas Armadas vive hoy en estado de pobreza.

Hombres y mujeres que juraron defender a la Patria, encargados de la soberanía nacional y de la custodia de nuestros recursos estratégicos, perciben salarios que no alcanzan para cubrir la Canasta Básica Total.

  • ¿Cómo se le pide vocación de servicio y rigor profesional a quien termina su guardia pensando en cómo comprar la leche para sus hijos?

  • ¿Con qué autoridad moral se minimiza el esfuerzo de la población cuando las propias filas del Estado sufren la misma precarización?

La burla y la insensibilidad no son herramientas de gestión. Minimizar el endeudamiento de las familias y la degradación salarial de nuestras Fuerzas Armadas no elimina el problema; solo profundiza la brecha entre la política y la gente real. Es hora de que el Gobierno deje el cinismo de lado, mire de frente la realidad de las calles y los cuarteles, y brinde respuestas concretas a quienes hoy ya no pueden más.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias