martes 20 de octubre de 2026 - Edición Nº715

Internacionales | 20 oct 2026

GEOPOLÍTICA, SOBERANÍA Y EL FUTURO DEL SISTEM

DESCOLONIZACIÓN: EL MUNDO TODAVÍA TIENE 17 TERRITORIOS PENDIENTES Y MALVINAS QUEDA EN EL CENTRO DE LA DISPUTA

07:22 |La iniciativa de Estados Unidos para poner fin al mandato del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas abrió un nuevo frente de tensión diplomática. La propuesta, presentada el 15 de octubre de 2026, afecta potencialmente uno de los espacios multilaterales en los que la Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Mientras Washington cuestiona la utilidad y el costo del organismo, todavía existen 17 territorios incluidos en la lista oficial de la ONU que no han completado su proceso de descolonización. El debate excede a la Argentina: involucra al Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Nueva Zelanda y el futuro del Sáhara Occidental.


Отделения оон

Tensión global y Malvinas: qué puede cambiar para la Argentina

The landscape of Western Sahara

Imágenes ilustrativas de territorios y escenarios vinculados con la cuestión de la descolonización

1. Un organismo bajo presión: por qué la iniciativa de Washington importa

La descolonización parecía, para buena parte del mundo, una tarea propia del siglo XX. Sin embargo, en octubre de 2026 volvió al centro de la agenda internacional por una razón concreta: Estados Unidos pidió terminar con el mandato del Comité Especial de Descolonización de la ONU, conocido como C-24.

El planteo estadounidense fue presentado el 15 de octubre ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General. Según las informaciones publicadas el 19 de octubre, Washington sostuvo que el organismo había superado su propósito original y cuestionó los recursos que consume y la reiteración de sus deliberaciones.

 

La iniciativa no equivale a la eliminación de las Naciones Unidas ni supone que los territorios pendientes pierdan automáticamente su condición jurídica. Se trata de una propuesta para poner fin al mandato de un órgano específico. Su eventual aprobación, sus efectos institucionales y la posibilidad de establecer mecanismos alternativos dependerán de las decisiones que adopten los órganos competentes de la ONU.

Pero el impacto político podría ser considerable.

El C-24 constituye un foro en el que los representantes de los territorios y los Estados interesados exponen sus posiciones, se revisan situaciones coloniales y se formulan recomendaciones. Para la Argentina, además, representa una plataforma recurrente para mantener la Cuestión Malvinas en la agenda internacional.

La pregunta de fondo es si la eliminación del comité ayudaría a resolver los conflictos pendientes o reduciría uno de los mecanismos disponibles para presionar diplomáticamente a las potencias administradoras.

2. Infografía central: el mapa de la descolonización pendiente

El mundo colonial que todavía no terminó

La ONU señala que menos de dos millones de personas viven en los 17 territorios de la lista. La descolonización también comprende disputas políticas y jurídicas que no se reducen a la cantidad de habitantes.

La lista oficial no representa todos los conflictos territoriales del planeta. Se trata de una categoría específica de Naciones Unidas: territorios cuyos pueblos aún no han alcanzado una medida plena de autogobierno, según el capítulo XI de la Carta de la organización.

La ONU registra estos territorios desde 1946 y mantiene el objetivo de completar la descolonización durante la década internacional 2021-2030.

3. Gráfico: ¿quién administra los territorios pendientes?

Territorios no autónomos por potencia administradora

Recuento de los 17 territorios que figuran en la lista oficial de Naciones Unidas. El Sáhara Occidental se presenta por separado porque su situación no se corresponde con la de un territorio administrado

El gráfico permite observar una asimetría política: el Reino Unido concentra diez de los diecisiete territorios, entre ellos Malvinas, Gibraltar y varios territorios caribeños y del Atlántico. Estados Unidos administra tres: Samoa Americana, Guam e Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Francia administra Nueva Caledonia y la Polinesia Francesa, mientras que Tokelau permanece bajo administración neozelandesa. El Sáhara Occidental presenta una situación jurídica y política diferente.

La discusión sobre el C-24, por lo tanto, no afecta exclusivamente a la Argentina. También compromete el foro que examina situaciones vinculadas con varias potencias occidentales.

4. Los 17 territorios que siguen pendientes

Las Islas Malvinas: recuerdos de un viajero | TN

1. Islas Malvinas

Atlántico Sur · Reino Unido

Territorio central para el reclamo argentino. La ONU reconoce que existe una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y mantiene el llamado a negociar una solución pacífica.

Morocco, Laayoune, sand dune in desert, with lagoon in background

2. Sáhara Occidental

África · Situación de soberanía no resuelta

Es un caso de descolonización pendiente, con una disputa sobre el estatus del territorio y el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

Neolithic facial reconstruction reveals secrets of Gibraltar's earliest humans | National Geographic

3. Gibraltar

Europa · Reino Unido

Territorio británico de ultramar, con una prolongada controversia de soberanía con España y debates sobre su futuro político.

New Caledonia Tourism | Cvent

4. Nueva Caledonia

Pacífico · Francia

Su futuro político continúa siendo objeto de tensiones y negociaciones relacionadas con la autodeterminación, la identidad kanak y el vínculo con Francia.

Tahiti and French Polynesia | Tufts Alumni

5. Polinesia Francesa

Pacífico · Francia

Mantiene un estatus de amplia autonomía interna, aunque continúa en la lista de territorios no autónomos de la ONU.

Otros doce territorios de la lista

Anguila, Bermudas, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Montserrat, Santa Elena, Islas Turcas y Caicos, Samoa Americana, Guam, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Pitcairn y Tokelau.

La lista completa de Naciones Unidas incluye los 17 territorios. Los cinco casos desarrollados arriba son ejemplos seleccionados por su relevancia geopolítica, no un ranking de prioridad.

Una aclaración importante

No todos estos territorios tienen el mismo problema ni reclaman necesariamente la independencia. Algunos mantienen movimientos independentistas; otros debaten fórmulas de autonomía o libre asociación. En Malvinas, además, existe una disputa de soberanía entre dos Estados, que la ONU trata de manera específica.

Por eso, descolonización no significa aplicar una única solución política a todos los casos. El marco internacional contempla el derecho de los pueblos a la libre determinación, pero también existen diferencias jurídicas relevantes entre territorios coloniales, disputas de soberanía y otros conflictos territoriales.

5. Malvinas: el punto donde la descolonización se cruza con la soberanía argentina

Argentina notifica fin de pacto con Reino Unido por Malvinas – DW – 03/03/2023

 

Para la Argentina, la discusión sobre el C-24 tiene una dimensión estratégica que excede el funcionamiento administrativo de la ONU. El organismo constituye uno de los principales ámbitos donde Buenos Aires puede reiterar su reclamo de soberanía, denunciar las consecuencias de la ocupación británica de 1833 y exigir que se reanuden las negociaciones bilaterales.

La cuestión tiene un fundamento documental concreto:

  • Resolución 1514 (XV), de 1960: proclama la necesidad de poner fin al colonialismo y reconoce el derecho de los pueblos a la libre determinación.

  • Resolución 2065 (XX), de 1965: la Asamblea General reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido e invitó a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica, teniendo en cuenta los intereses de la población de las islas.

  • C-24: examina anualmente la cuestión de las Malvinas y adopta resoluciones que mantienen vigente el llamado al diálogo.

La propia documentación oficial de Naciones Unidas confirma que el comité estudia el caso desde 1964 y que la Asamblea General aprobó la Resolución 2065 en 1965, a partir de su recomendación.

¿Por qué el caso argentino es diferente?

En la posición argentina, Malvinas no es simplemente un territorio cuyo futuro debe definirse mediante una consulta aislada a sus habitantes. Buenos Aires sostiene que existe una disputa de soberanía originada en la ocupación británica y en la posterior alteración de las autoridades y de la población del territorio.

El Reino Unido, por su parte, sostiene que debe prevalecer la autodeterminación de los isleños. La Argentina argumenta que la Resolución 2065 plantea una negociación bilateral que debe tener en cuenta los intereses de la población, sin convertir esa consideración en una decisión automática sobre la soberanía.

Esta diferencia es fundamental: la ONU no ha resuelto la soberanía de Malvinas a favor de ninguno de los dos países, pero sí ha reconocido que existe una disputa y ha instado a negociar.

Infografía: cómo funciona el mecanismo diplomático

Resolución 1514 (1960)

Principios generales de descolonización y autodeterminación

Resolución 2065 (1965)

Reconocimiento de la disputa de soberanía e invitación a negociar

Comité Especial de Descolonización

Debate anual, exposición de posiciones y recomendaciones

Objetivo diplomático argentino

Mantener la cuestión en la agenda internacional y promover negociaciones con el Reino Unido

Esquema explicativo del proceso institucional; no implica que la eliminación del C-24 anularía las resoluciones anteriores.

6. ¿Qué perdería la Argentina si desaparece el C-24?

La principal consecuencia potencial sería la pérdida de un foro especializado que trata la cuestión de Malvinas de manera recurrente. Pero es importante distinguir entre la desaparición de un comité y la desaparición de los fundamentos jurídicos del reclamo.

Instrumento o ámbito

Posible efecto de la eliminación del C-24

Resolución 2065 (XX)

No quedaría anulada automáticamente por la desaparición del comité.

Reclamo argentino de soberanía

Seguiría vigente como posición del Estado argentino.

Debate anual específico en el C-24

Podría desaparecer o requerir un mecanismo alternativo.

Presión diplomática sobre el Reino Unido

Podría perder uno de sus canales institucionales recurrentes.

Asamblea General y otros ámbitos de la ONU

Seguirían siendo relevantes, conforme a sus competencias y procedimientos.

El riesgo más significativo es político y diplomático: una menor visibilidad institucional podría dificultar la continuidad del debate, debilitar la presión colectiva y reducir las oportunidades de que la Argentina exponga periódicamente su posición ante un foro especializado.

Sin embargo, no sería correcto afirmar que la disolución del C-24 entregaría automáticamente las islas al Reino Unido o eliminaría el reclamo argentino. Las resoluciones anteriores y la controversia de soberanía tienen una existencia jurídica distinta del mandato de ese comité.

7. El dilema de Estados Unidos: eficiencia institucional o retroceso diplomático

El argumento estadounidense gira alrededor de la utilidad del organismo, su costo y la repetición de resoluciones que no han producido una solución definitiva. Esa posición plantea un interrogante legítimo sobre la eficacia de los mecanismos multilaterales.

Pero también abre una contradicción política: si el objetivo internacional sigue siendo completar la descolonización, ¿qué mecanismo garantizaría que los territorios pendientes no queden relegados si desaparece el órgano que los examina?

La cuestión resulta particularmente delicada porque Estados Unidos no es un observador externo de todos estos casos. Administra Samoa Americana, Guam y las Islas Vírgenes estadounidenses, que también figuran en la lista de territorios no autónomos.

Esto no demuestra, por sí solo, que la propuesta estadounidense tenga como finalidad favorecer a una potencia determinada o perjudicar a la Argentina. Sí demuestra que la discusión tiene consecuencias que van más allá del presupuesto de la ONU.

Para los territorios pendientes, el interrogante es si la reorganización institucional aumentará las posibilidades de resolver sus situaciones o si reducirá los instrumentos internacionales disponibles para reclamar avances.

8. ¿Qué debería hacer la Argentina?

Desde una perspectiva diplomática y estratégica, la respuesta argentina debería evitar que la discusión quede reducida a una controversia bilateral con Washington.

Primero: defender la continuidad del tratamiento de Malvinas. La prioridad es preservar un espacio institucional específico para la disputa y respaldar los principios y resoluciones pertinentes de la Asamblea General.

Segundo: construir una coalición diplomática. La Argentina podría coordinar posiciones con otros Estados que apoyan la descolonización, así como con los países que consideran necesario mantener mecanismos de seguimiento internacional para los territorios pendientes.

Tercero: exigir claridad sobre el mecanismo alternativo. Si se pretende eliminar el C-24, corresponde preguntar qué organismo, procedimiento o instancia asumiría sus funciones y cómo se garantizaría la participación de los territorios involucrados.

Cuarto: separar las diferencias políticas de los fundamentos jurídicos. La relación estratégica con Estados Unidos no elimina la necesidad de defender de manera constante los intereses argentinos. Del mismo modo, una discrepancia con Washington no debería conducir a abandonar otros canales diplomáticos útiles.

Quinto: sostener una estrategia multilateral. La Asamblea General, los foros regionales y las relaciones bilaterales seguirían siendo herramientas para promover el diálogo y mantener vigente la cuestión.

Estas medidas son propuestas de política exterior, no decisiones ya adoptadas por el Gobierno argentino.

9. Conclusión: el colonialismo no terminó, y el debate sobre Malvinas sigue abierto

A más de ocho décadas de la creación de las Naciones Unidas, todavía existen 17 territorios en su lista oficial de territorios no autónomos. La permanencia de esos casos demuestra que la descolonización no es solamente un capítulo de la historia: continúa siendo un problema político, jurídico y diplomático del presente.

La iniciativa estadounidense de octubre de 2026 introduce una discusión institucional que podría tener consecuencias para todos ellos. En el caso argentino, la preocupación es especialmente concreta: el C-24 ha sido un espacio recurrente para sostener el reclamo de soberanía sobre las Malvinas y reclamar negociaciones con el Reino Unido.

La eliminación del comité no resolvería por sí misma ninguna de las controversias pendientes. Tampoco borraría automáticamente las resoluciones que ya adoptó la Asamblea General. Pero podría modificar el escenario en el que esas disputas se discuten y reducir uno de los instrumentos diplomáticos que utiliza la Argentina.

El desafío, por lo tanto, es evitar que una reorganización administrativa termine debilitando el compromiso internacional con la descolonización.

Para la Argentina, la cuestión central no es solamente conservar un comité. Es garantizar que la disputa de soberanía sobre Malvinas siga teniendo un lugar visible en la agenda internacional y que la exigencia de negociar una solución pacífica no pierda fuerza.

Fuentes documentales y periodísticas

  1. Naciones Unidas — Lista oficial de los 17 territorios no autónomos.

  2. Naciones Unidas — Información oficial sobre las Islas Malvinas.

  3. Naciones Unidas — Sesión de la Cuarta Comisión sobre descolonización, octubre de 2026.

  4. Buenos Aires Times — Estados Unidos busca poner fin al mandato del comité, 19 de octubre de 2026.

  5. TN — Estados Unidos pidió disolver el comité de la ONU donde Argentina sostiene su reclamo por Malvinas, 19 de octubre de 2026.

     

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