La cancelación del Cóndor II, entre 1990 y 1993, no significó solamente dejar de fabricar un misil. Implicó desarticular una estructura industrial, científica y tecnológica que Argentina había desarrollado durante años.

Para reconstruir qué ocurrió hay que distinguir cuatro categorías:
Destrucción física: equipos, prototipos y componentes inutilizados.
Transferencia: materiales, documentación o tecnología enviados fuera del país.
Reutilización: instalaciones y conocimientos aplicados a otros programas.
Discontinuidad: capacidades que no necesariamente fueron destruidas, pero dejaron de recibir financiación, personal o continuidad institucional.
Es importante no confundir la destrucción documentada de determinados elementos con la desaparición de toda la tecnología del programa.
La documentación académica de Pablo Gabriel de León, El proyecto misilístico Cóndor. Su origen, desarrollo y cancelación (Universidad de San Andrés, 2015), permite reconstruir con bastante precisión los embarques.
Primer envío: enero de 1993
Destino final: Estados Unidos

14 motores completos
Motores cohete asociados a la primera etapa del Cóndor II.

17 tubos motores
Estructuras de motor sin propelente.

2 modelos a escala real
Modelos completos del misil.
El transporte se realizó en enero de 1993. Los materiales pasaron por España antes de llegar a Estados Unidos para su estudio y posterior destrucción.
Dspace API+1
Segundo envío: septiembre de 1993
Destino: España y posteriormente Estados Unidos
Una rampa móvil de lanzamiento.
Sistemas de lanzamiento.
Dos computadoras de guiado.
Tres computadoras de vuelo.
Otros componentes y elementos asociados al sistema misilístico.
Parte de este material había permanecido oculto en hangares del Área Material Quilmes.
Estos dos embarques constituyeron una parte central del proceso de entrega de los elementos sensibles del programa.
Este es uno de los puntos más importantes de la investigación.
El sistema Cóndor II no dependía únicamente de su motor. Necesitaba una arquitectura electrónica capaz de calcular y controlar su trayectoria.
Entre los componentes identificados en la documentación aparecen:
Computadoras de guiado SAGEM, de origen francés.
Computadoras de vuelo.
Sistemas electrónicos de guiado.
Equipamiento asociado al lanzamiento.
Planos técnicos y programas informáticos.
El Los Angeles Times, en una investigación publicada el 26 de septiembre de 1993, informó que el ministro de Defensa Oscar Camilión había confirmado la entrega de dos sistemas electrónicos de guiado, tres computadoras, dispositivos de lanzamiento y una torre.
El mismo artículo señaló que todavía existían controversias por planos y programas informáticos que Estados Unidos reclamaba.
Una cuestión que merece especial atención: la tesis de De León registra que las llamadas «cabezas inteligentes» no habían sido incluidas en los embarques y que existía una controversia sobre si realmente habían existido como componente separado. No corresponde afirmar que fueron destruidas sin documentación adicional.
Aquí aparece una diferencia fundamental: no todo el equipamiento de la planta fue enviado al exterior.
En 1993, el gobierno argentino todavía mantenía determinados equipos en Falda del Carmen, mientras Estados Unidos reclamaba su entrega.
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Equipamiento |
Función |
Situación documentada en 1993 |
|---|---|---|
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Mezcladora de propelente |
Preparación del combustible sólido |
Su entrega era reclamada |
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Molino de combustible sólido |
Procesamiento del propelente |
Su entrega era reclamada |
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Equipo de rayos X |
Inspección y control industrial |
Su entrega era reclamada |
|
Silos de curado |
Procesamiento y acondicionamiento del propelente |
Se reportó la extracción de piezas principales |
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Paletas de mezcladoras |
Mezcla de componentes del propelente |
Se reportó su desmontaje |
El artículo del Los Angeles Times confirmó que la máquina de rayos X, el molino y la mezcladora seguían siendo objeto de discusión en septiembre de 1993. La tesis de De León también recoge testimonios sobre la extracción de componentes críticos de las máquinas y los silos.
Esto permite establecer que hubo inutilización de maquinaria industrial, pero no demuestra que todas esas máquinas fueran destruidas físicamente.
La investigación de De León identifica una situación especialmente relevante: durante 1992 hubo resistencia de sectores de la Fuerza Aérea a entregar todos los elementos.
La tesis documenta que:
Algunos motores completos, incluso cargados con combustible, fueron ocultados en un establecimiento rural próximo a Falda del Carmen.
Se encontraron elementos que habían permanecido escondidos en instalaciones militares.
Parte de las computadoras y documentación técnica no había sido localizada inicialmente.
Existieron diferencias entre Defensa, Cancillería y la Fuerza Aérea respecto del destino de los materiales.
La documentación también registra que en agosto de 1992 todavía había 14 motores cargados con propelente y unos 50 tubos motores vacíos en Falda del Carmen. Es decir, el inventario y la entrega no fueron un proceso inmediato ni completamente transparente.
Dspace API+1
Hay que diferenciar la destrucción de componentes del desmantelamiento de las instalaciones.
Componentes misilísticos
Desmantelados
Motores, tubos motores, modelos, equipos de lanzamiento y electrónica fueron entregados para estudio y posterior destrucción en Estados Unidos.
Maquinaria industrial
Inutilización parcial
Se desmontaron componentes críticos de equipos para fabricar y procesar combustible sólido. No hay evidencia de que toda la maquinaria fuera destruida.
Instalaciones de Falda del Carmen
Reutilización parcial
Se intentó reconvertirlas para actividades científicas, espaciales, metrológicas e industriales civiles.
Personal científico y técnico
Dispersión
Se produjo una pérdida de continuidad del equipo humano especializado. La transferencia administrativa a CONAE no significó conservar íntegramente el grupo de trabajo.
La reconversión tuvo resultados concretos. El Decreto 1615/99 reconoce oficialmente que en Falda del Carmen se desarrolló el Centro Espacial Teófilo Tabanera, el Instituto de Altos Estudios Espaciales Mario Gulich, actividades de metrología del INTI y reutilización de partes de la planta para producción civil. También reconoce que las instalaciones originales presentaban grandes dificultades para su reconversión.
Este es probablemente el aspecto estratégico más importante.
La Argentina no perdió solamente prototipos. También sufrió la discontinuidad de capacidades industriales y científicas vinculadas con:
Diseño y fabricación de motores cohete de combustible sólido.
Procesamiento y caracterización de propelentes.
Fabricación de estructuras y tubos motores.
Integración de sistemas de vuelo.
Electrónica de guiado.
Ensayos y validación de componentes.
Formación y experiencia de ingenieros y técnicos especializados.
Un trabajo publicado en la revista Ciencia, Tecnología y Política de la Universidad Nacional de La Plata sostiene que la desarticulación afectó tanto la fabricación de misiles como la posibilidad de desarrollar lanzadores espaciales mediante capacidades industriales propias. Es una interpretación académica sobre las consecuencias del proceso, no una demostración de que todas esas capacidades hubieran desaparecido definitivamente.
Revistas UNLP
Hay otro capítulo que no debe confundirse con la entrega de materiales a Estados Unidos.
En el marco de la cooperación con Irak, se documentó la transferencia de motores y tecnología vinculada al Cóndor para el desarrollo del programa Badr-2000.
El diario Clarín informó sobre la destrucción de doce motores vinculados al Cóndor encontrados en Irak durante las inspecciones internacionales.
Esto abre una línea de investigación distinta: qué tecnología argentina había sido transferida a Medio Oriente y qué elementos fueron destruidos posteriormente bajo supervisión internacional.
Clarin.com+1
Para un informe de Red Castrense, considero especialmente importantes estos documentos:
|
Documento |
Qué permite investigar |
|---|---|
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Decreto 995/91 |
Orden de cancelación y destino de los componentes |
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Decreto 603/92 |
Control de exportaciones de material sensible |
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Inventarios de Defensa y CONAE |
Cantidad y naturaleza de los elementos existentes |
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Actas de embarque de enero y septiembre de 1993 |
Material entregado a través de España |
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Documentación de inspecciones estadounidenses |
Verificación y destino de los componentes |
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Decreto 1615/99 |
Reutilización de instalaciones y equipamiento |
Fuentes documentales y académicas:
Pablo Gabriel de León – Tesis doctoral sobre el proyecto Cóndor II. Especialmente importante por su anexo documental.
Los Angeles Times – Argentina Abolishes Missile Program With Iraq (26/09/1993).